
Toni Martínez resumió con sinceridad el desgaste del Alavés después de ganar 1-0 al Barcelona en Mendizorroza. El delantero admitió que terminó exhausto por el esfuerzo defensivo ante un rival que venía de once victorias seguidas y ya era campeón de Liga.
El Alavés frenó a un Barça que llegaba lanzado
El equipo de Quique Sánchez Flores logró una victoria de enorme valor ante un Barcelona que hasta entonces parecía imparable. Los azulgranas llegaban con una racha de once triunfos consecutivos, incluido el clásico ganado al Real Madrid por 2-0.
Toni Martínez, en declaraciones a El Larguero de la Cadena Ser, reconoció el cansancio que dejó el partido. Explicó que el Barça obliga a correr mucho por su posesión constante, juegue quien juegue, incluso con los cambios introducidos por Hansi Flick en el once.
El delantero valoró los tres puntos por encima del desgaste
El atacante murciano señaló que fue un partido muy físico y de equipo. También admitió que en encuentros así el delantero puede terminar frustrado por tener menos protagonismo ofensivo, pero los tres puntos compensan cualquier sacrificio.
El Alavés consiguió además que el Barcelona no tirara a puerta durante todo el partido. Toni lo celebró con ironía, recordando que el Barça llevaba 54 encuentros marcando y que su equipo acumulaba 20 partidos sufriendo en defensa.
Mendizorroza empujó en una noche clave para la salvación
Martínez también destacó el apoyo del público de Mendizorroza. El Alavés sabía el plan que propondría el Barcelona y logró adaptarse durante todo el encuentro.
El delantero insistió en que todavía no está todo hecho, pero calificó el triunfo como un paso muy importante. Con tres jornadas por jugar, cada punto pesa mucho en la pelea por la permanencia.
El Alavés resistió el asedio final sin encajar
En la segunda parte, el Barcelona apretó de forma constante, pero el Alavés sostuvo su ventaja y dejó la portería a cero por primera vez en mucho tiempo.
Toni Martínez subrayó que era fundamental recuperar esa solidez antes del tramo final del campeonato. Para el equipo vitoriano, ganar al campeón y cortar su racha goleadora supone una dosis enorme de confianza.