
Senegal conquistó su segunda Copa África al vencer 1-0 a la anfitriona Marruecos en una final que quedará marcada por el caos en el tiempo añadido. El único gol llegó en la prórroga gracias a un golazo de Pape Gueye, pero el partido se recordará por las protestas, la retirada temporal del campo y un penalti fallado.
El encuentro fue tenso y de bajo ritmo hasta el minuto 95, cuando el árbitro pitó penalti por un agarrón sobre Brahim Díaz. Senegal protestó con vehemencia y la mayoría del equipo abandonó el terreno de juego por orden de su entrenador. Sadio Mané se quedó en el césped y convenció a sus compañeros para regresar tras 15 minutos de confusión.
Brahim Díaz lanzó el penalti a lo Panenka, pero Édouard Mendy lo detuvo fácilmente al quedarse en el centro. Marruecos perdió una ocasión clara para llevarse el título.
Gol decisivo y prórroga intensa
En la prórroga Senegal salió motivado y Marruecos desconcertado. Pape Gueye aprovechó un error en el medio campo y clavó un zurdazo espectacular desde fuera del área que decidió el partido.
Marruecos tuvo ocasiones: disparos al palo y cabezazos claros desaprovechados. Senegal defendió con orden y aguantó la presión hasta el pitido final.
Senegal levanta así su segunda Copa África, repitiendo el éxito de 2021. Para Marruecos se extiende la espera de 50 años por su primer título continental en casa.