
Victoria mínima de la Real en La Catedral
La Real Sociedad logró una ajustada ventaja en el primer capítulo de la semifinal ante el Athletic Club al vencer por 0-1 en San Mamés. El tanto de Turrientes en la segunda parte, tras un error en la salida de balón de los locales y un penalti cometido por Padilla, permitió a los txuri-urdin llevarse los tres puntos parciales y romper una sequía de cinco años sin ganar en casa del eterno rival. El encuentro cumplió con la intensidad esperada en un derbi vasco: ritmo frenético, presión alta desde el inicio, pocas concesiones y mucha emoción, aunque sin grandes alardes de fútbol vistoso.
La Real controló mejor las sensaciones del partido, leyó bien el choque y supo bajar revoluciones cuando tocaba para luego salir rápido al primer toque. Generó varias ocasiones claras con Marín, Martín y Guedes, pero Padilla evitó un marcador más abultado. El Athletic, pese a salir con fiereza y presionar arriba, pagó caro sus imprecisiones y la falta de pólvora arriba. El portero local fue clave para mantener vivo el partido hasta el final.
Polémica y momentos calientes del encuentro
El derbi no estuvo exento de controversia. En el primer tiempo se vivieron dos acciones polémicas: una posible mano de Laporte en un córner que el árbitro y el VAR descartaron por posición natural del brazo, y un rifirrafe entre Adama y Aramburu que terminó sin sanción pese a la tensión. En la segunda mitad, Guedes vio amarilla por supuesta simulación de penalti ante Lekue, justo cuando el Athletic intentaba remontar con cambios masivos de Valverde.
A pesar del empuje final de los leones, con intentos de Nico Williams y otros cabezazos, la Real supo sufrir y defender la mínima renta. El gol llegó en un momento clave tras un mal entendimiento entre Selton, Galarreta y Jauregizar, que permitió el robo y el pase filtrado de Soler para que Guedes asistiera a Turrientes, quien solo tuvo que empujar el balón.
La vuelta en Anoeta definirá el pase a la final
Todo queda abierto para el 4 de marzo en Anoeta, donde la Real Sociedad buscará sellar el billete a la final en su estadio. Los donostiarras no han perdido en sus últimas nueve visitas del Athletic en Liga, pero el último triunfo bilbaíno allí data de 2017. El equipo de Matarazzo llega con confianza tras mostrar superioridad en los dos enfrentamientos recientes, mientras el Athletic deberá remontar con más cabeza que corazón si quiere repetir hazañas históricas en Copa. Tres semanas de espera intensa por delante en las que el orgullo vasco seguirá latiendo fuerte. Siempre quedará Anoeta para tener la última palabra.