
El técnico reconoce un rendimiento muy pobre ante el Granada
El Deportivo de La Coruña sufrió una dura derrota ante el Granada (0-2) en un encuentro en el que el conjunto gallego mostró una versión muy discreta. El equipo se vio superado por un rival más efectivo y terminó dejando una mala imagen ante su afición en el estadio de Riazor.
Tras el partido, el entrenador del Deportivo, Hidalgo, fue muy autocrítico con el rendimiento de su equipo. El técnico reconoció que el partido fue muy malo y admitió que el Granada fue claramente superior. Según explicó, después de encajar el primer gol el equipo intentó reaccionar y empujar al rival hacia su campo, pero faltaron ideas y claridad con el balón.
Hidalgo fue tajante al valorar el encuentro y afirmó que ha sido el peor partido desde que asumió el cargo en el Deportivo. Aun así, recordó que la temporada es larga y que el equipo todavía está dentro de los objetivos marcados.
Riazor mostró su enfado tras el pitido final
La derrota provocó una reacción negativa en las gradas. Durante y después del encuentro se escucharon silbidos y cánticos dirigidos al entrenador, reflejo del malestar de la afición por el nivel mostrado por el equipo.
El técnico lamentó especialmente haber ofrecido una actuación tan pobre delante de su público. Reconoció que el equipo no estuvo bien, sobre todo en fase ofensiva, y que deben mejorar mucho para competir con mayor regularidad.
Problemas en ataque y mérito del rival
Hidalgo también señaló que uno de los principales problemas fue la falta de eficacia en el último tercio del campo. Según explicó, al equipo le cuesta generar peligro real, no logra desequilibrar con claridad por las bandas y tampoco carga bien el área en los momentos clave.
Sobre el planteamiento del Granada, destacó que el equipo dirigido por Pacheta apostó por reforzar su solidez defensiva. Tras adelantarse en el marcador, el conjunto andaluz supo proteger su ventaja y mantener el orden atrás, lo que terminó asegurando los tres puntos.