
El Celta vivió una de las noches más recordadas de su historia reciente al eliminar al Olympique de Lyon y avanzar a los cuartos de final de la Europa League. Tras el 1 1 de la ida, el conjunto gallego ganó 0 2 en el Groupama Stadium y desató la emoción de miles de aficionados desplazados y de muchos más que siguieron el partido desde Vigo y otros lugares.
El equipo de Claudio Giráldez supo competir con personalidad en un escenario exigente y dejó fuera a uno de los rivales más potentes del torneo. En la siguiente ronda se enfrentará al Friburgo alemán.
Un triunfo grande en un estadio complicado
El Celta salió al campo con valentía y dejó claro desde el inicio que no iba a sentirse inferior ante uno de los favoritos al título. El equipo vigués plantó cara desde los primeros minutos y además tuvo que sobreponerse a varias decisiones arbitrales que generaron mucha protesta.
Nada más comenzar el encuentro reclamó un penalti claro sobre Javi Rueda que no fue señalado. Más tarde, la expulsión de Moussa Niakhaté en el minuto 18 cambió el contexto del duelo y obligó al Lyon a jugar con uno menos durante gran parte del partido.
A pesar de la superioridad numérica, el Celta tuvo que mantener la calma y no perder el orden en un choque muy tenso, con varias faltas y amonestaciones que fueron encendiendo el ambiente.
Javi Rueda abrió el camino y Jutglà cerró la clasificación
El marcador no se movió en la primera mitad, aunque el Celta ya había generado peligro y había dejado buenas sensaciones. Tras el descanso, los cambios y el empuje por la banda izquierda ayudaron a inclinar definitivamente el encuentro.
En el minuto 61 llegó la acción que rompió el equilibrio. Hugo Álvarez y Carreira combinaron con precisión por el costado y el balón terminó en los pies de Javi Rueda, que apareció para marcar y adelantar al conjunto gallego.
Con el paso de los minutos, el Celta manejó la ventaja con inteligencia y esperó el momento exacto para sentenciar. Ya en el descuento, Javi Rodríguez lanzó un gran pase largo para Jutglà, que resolvió el mano a mano con mucha calidad y puso el 0 2 definitivo.
Una clasificación con valor especial para el celtismo
La victoria tuvo un significado muy especial porque permitió al Celta eliminar por primera vez a un equipo francés en una eliminatoria europea. Además, lo hizo ante un Lyon que había sido uno de los conjuntos más sólidos del torneo hasta este cruce.
La noche también quedará marcada por el apoyo de cerca de 3.000 seguidores celestes en las gradas del Groupama Stadium, en lo que fue uno de los desplazamientos más importantes de la historia del club. Su aliento acompañó al equipo hasta el final y dio todavía más emoción a una clasificación ya de por sí inolvidable.
El Celta ya mira al Friburgo con la ilusión disparada
Después de este resultado, el conjunto gallego entra en los cuartos de final con una confianza enorme y con la sensación de haber dado un golpe importante en Europa. El equipo mostró carácter, orden y acierto en los momentos decisivos.
Ahora el siguiente reto será el Friburgo, pero esta eliminatoria ante el Lyon ya deja una huella fuerte en la memoria del celtismo. Fue una noche de sufrimiento, orgullo y celebración que difícilmente se olvidará.